Ese mareo profundo,
La confusión que conlleva,
Sintiendo como me hundo
Y la marea no se lo lleva.
Permanece, cada día,
Como una sombra fría,
Que se presenta no muy amigable,
Haciendo de toda tarea algo que arde.
Todo pesa, todo se esparce,
En un momento donde todo se para,
Donde no recordar como se hace,
Y sentirlo como una tara.
Robando horas de vivir,
Dejando en cama y con duda,
Donde solo queda sentir,
Y esa sensación no ayuda.
Exhausta de la eterna pausa,
Con tantos meses en la recámara,
Con capacidades reducidas,
Sin saber bien la causa.
Buscando como mejorar vivir con este lastre,
Conviviendo con el peso de este desgaste.