Sentada con la luz en mis pupilas,
En la avenida de la contradicción,
Con ganas de ponerme las pilas,
Pausada por la medicación.
Cilindros imagino en mi mente,
Queriendo encajar para funcionar,
Buscando un pensamiento coherente,
Que al fin me permita avanzar.
Escribiendo suelto lo que por aquí danza,
Y pues un amalsijo de ideas de avalanza,
Cayendo en la trayectoria inexacta,
Debido al cruce de neuronas altas.
Un mapa, un camino, dónde está pregunto,
Entre notas mi amor y algún archivo adjunto.
Empezar de nuevo con este recorrido,
Con la calma y paciencia que tendría un amigo,
Siendo esta práctica parte de mi destino,
De remontar el vuelo después de caído,
De abrazar esa incertidumbre sin que llegue a podrido.
Con capacidades lentas que no son de abrigo,
Sino más bien una punzada en el ombligo,
Dolor de cabeza a todo lo distraído,
Echando de menos mi cerebro querido.