Percepciones limitadas en el ojo,
No es cuestión de antojo,
lo que pasa si me enojo;
A veces yo mismo me sorprendo.
Y pues para no entrar en arrepentimiento,
mejor calibrar la vela,
desatar no lo que se espera,
sino calma y sol en vena.
Agradecido un día más de vida,
Como no un día menos,
empezando la huída;
Hacia nuevos senderos.
Viendo plácido a mi merced,
todos nos hemos equivocado,
alguna que otra vez.
Y el cielo se ha esperado.