La elección de un artista,
Hacer lo correcto aunque no sea a la vista,
No lo sé todavía,
Y sentarme con la incomodidad del alma mía.
Alguna avería para que la ayuda sea eficiente,
Mantener el estilo firme,
No venderse y ser eterno,
Una obra de arte con mayor coste.
Porque la delgada linea entre el tiempo,
El efímero valor del dinero en mal uso,
Ser coherente aunque sea mucho,
La firmeza de no coger la autovía.
Las historias de Gran Vía,
Donde se escribe el libro,
La paciencia de la eficiencia,
Simplificar aún más la esencia.
Que el ego no domine la presencia,
Que los looks sean herramientas,
Pero se mantenga el alma limpia,
Agradecida pues la vida invita.
Poner a Dios y el universo arriba,
Seguir las reglas por encima de todo,
Donde la flexibilidad es parte del trabajo,
Aunque sean tentadores los atajos.
La disciplina de mantener el poste,
De cavar sin que se derroche,
Disfrutar pero ser real,
Mejor que una salida sin capitana.
Entonces haré lo que me dé la gana,
El papel de Guerrero es letra,
Las cosas con coherencia no se quitan,
Mantener los huevos limpios.
Tener cuidado con no desviarse,
La moralidad doble no me gusta,
No es ejemplo cogerse de pendejo,
Al final todo saldrá claro.
La impaciencia es una enfermedad,
Valorar las herramientas conseguidas estos años,
Todas las letras de almas eficientes,
Manteniendo el corazón caliente.
Yo fui quien decidió crear la necesidad,
Por eso ahora no debo echarme atrás.
Todo pasa y haz que pase,
Así sin mucho desgaste.