Deber de tomar el té,
Con ganas de verle a usted,
De pasear por el mar,
De la mano ir juntos sin más.
Mojados los trajes de baño,
Deshaciendo del daño,
la energía vital,
Volver entonces a brillar.
De los complejos enterrar,
Recordar las miles de formas de amar,
Desear siempre más allá del mal,
Saber que todo se recuperará.
En el ahora como si estuviera aquí,
Disfrutar de lo que todavía no viví,
A veces imaginarte,
Y saber como tenerte aquí.
Entonces desconfigurar los patrones,
Porque son más allá de galones,
Ganas de abrazarte fuerte,
Y tenerte entre los jabones.
Si amar es un pecado,
Entonces entretenerse con cojones,
Saborear la vida de lado,
Siendo firme como el helado.
Entre arte y amarte,
Sentirse pleno de costumbre,
A lo bueno habituarte,
Así mi hombre.