Esos momentos de la antesala de algo grande,
Donde la confianza entonces se expande,
Nacen cimientos sólidos y estables,
Para todo lo que se nos viene agradable.
Donde la espera es más tranquila,
Y disfruto del agua viva,
Donde estos días son serenos,
Donde el aburrimiento es otro concepto.
Tranquilidad y calma como lo siento,
Sobre todo mucho agradecimiento,
De mantener mi vibración estable,
Y aceptar cuando la vida me echa un cable.
A de nuevo no apresurarme,
Aunque parezca a veces innegable,
A volver a soñar despierto,
A entender que el fallo fue acierto.
Aprender a mecerme con el viento,
A dejar ir cualquier tipo de lamento,
A agradecer todo esto que siento,
Como eufórica calma por dentro.
Sentirse vivo de forma constante,
Y además de forma consciente,
Esas ganas de reír en el presente,
De poder conducir y trabajar de siente.
De un paso firme tras otro día,
Donde la calma precede a la monotonía,
Pero saber que se puede hacer algo,
Porque ya se lo que valgo.
Expansiva la belleza de un nuevo mañana,
Donde se construye con muchas ganas,
Haciendo mi parte por supuesto mis panas,
Pero desde el amor y con ganas.
Revocar la perfección del mapa,
Empezar un sendero nuevo,
Eliminar lo que la belleza tapa,
Y salir del inventado agujero.
Tengo ganas de verte de nuevo,
Me alegra saber que es verdadero,
Me conforta el alma sincero,
Y saber que tú al igual que yo espero.
Pero no como algo estático,
Sino como un camino no errático,
Donde cada paso es fantástico,
Y se realza lo bonito de lo básico.