Entre esa estación y la siguiente,
Sentirse vivo de nuevo,
La magia en lo cotidiano,
Ese brillo certero.
Abriendo las alas de lo que espero,
Abrazando al momento presente,
A veces saliendo de mi mente,
Sabiendo que es próspero.
Se sabe que uno va a llegar,
Es inevitable, para que esperar,
No se sabe dónde ni cómo,
Sí. Vuelve el asombro.
Las ganas de controlar el resultado,
Son endebles porque no ha pasado,
Deja espacio para la magia,
Para probar a hacerlo diferente.
No saber que viene con el azar,
Darse permiso para disfrutar el recorrido,
Poder jugar mientras lo consigues,
Merecer volver a empezar.
Abrirse a la idea del placer,
Alinearse con lo que gusta hacer,
Sanando esa parte de la historia,
Es una celebración de victoria.
La magia hay que proteger,
Y volver a cultivar otra vez,
Esos sentidos avivados,
Cuando no se sabe que hacer.
Volver a conocerse,
Es poderoso.