Calma pequeña, calma,
Susurraba el alma,
Donde los caballos galopantes se ensalzan,
Y su belleza es desbordante.
Sigue, sigue errante,
Caminando hacia adentro,
Rumbo hacia delante,
Viviendo cual caminante.
En la pausa con sigilo,
Para no perder el hilo,
El cuerpo pide descanso,
Sobre todo en este remanso.
Dedicar tiempo a la parte espiritual,
A cambiar el café por un té singular.
A agradecer el camino por despertar,
Donde todo sucede al mismo tiempo, a la par.