Cuando el camino es extenso,
Concentrarse en un paso no denso,
A veces todo parece un ascenso,
Cuando todo cambia por dentro.
De la técnica a la práctica,
Se vive lo que se habita,
Pues las circunstancias son cambiantes,
Y el rumbo firme requiere flexibilidad del almirante.
Todo es pasajero, el dolor de lo ajeno,
No se puede predecir el tiempo,
Intentaremos que sea lo más ameno,
Incluso si uno no está contento.
Tal vez ocultar debilidades sea el reto,
Pero de todo se aprende hasta de eso,
Aprender a aceptar ayuda del resto,
Y volver a tener fé por un momento.
Una visita que pone al alma sereno,
Saber que estás en mis oraciones,
Que el camino propio no resta al menos,
Volver a descubrirse uno mismo.
Entonces entre abrazos y canciones,
Previniendo un próximo seísmo,
Te entiendo más de lo que crees a ti mismo,
En serio, esas caídas son lo de menos.
Siempre vas a ser suficiente incluso,
Cuando uno siente que no lo fue,
Las tareas no son un marcador,
Sino más allá, lo que uno es.
La valía de una persona no se mide,
La practicidad no es lo que decide,
Y además confío en las capacidades,
Volveremos a surcar otros mares.