Cuando te pienso,
Es un calor interno,
La llama del ahora,
Del que por todo enamora.
Mano a mano en la recuperación,
De la salud, la vida y el amor,
Cuando incluso parece que se va el color,
Dedicarte estos versos por canción.
Escribirte medio dormida,
A las tantas en el salón,
El servirnos los platos,
Llenos de cariño y pasión.
Pasear por aquellos lugares,
Que nos quedan por conocer,
Recordarte que todo es bello,
Si uno lo sabe ver.
Las dudas que afloran de ecos pasados,
Son retazos de diluvios internos,
Que nada aportan al nuevo navío,
Donde todo está bien si se piensa en frío.
Ser humano es imperfecto,
Por ende así perfecto,
Días que cubren las nubes,
Todo baja y todo sube.
El entenderse tranquilamente,
Más allá de lo que piensa la gente,
Nadie está en la cabeza del otro,
Pero la receptividad es un logro.
Descansando en la cama,
Disfrutando hoy del mañana,
En el encuentro singular,
De todo lo que se emana.
Con radical aceptación a la verdad,
Que todo está en constante cambio,
Y hacia adelante es en sentido plural,
Porque uno son dos, lo verás.
Lo veremos por casualidad,
Porque todo no se desvela de golpe,
Fuerte ante la tempestad de la vida,
Añorando tener cerca esa amabilidad.
En días aleatorios la belleza,
En días grises la fortaleza,
En días nublados la entereza,
En días comunes la sorpresa.