Cuando se calman las aguas,
Y se hunde lo que no deja ver,
Y ves todo lo conseguido y que será
Y entonces uno empieza a agradecer.
Una conversación amable,
Un recuerdo inigualable,
La paz de hacer las paces,
Con el presente y con lo que haces.
Una comida familiar,
Aprendiendo a saber escuchar,
Incluso esas ganas de irse,
A veces es más de lo normal.
La complicidad con mi madre,
El trabajo en equipo que se hace,
La gracia de llegar a casa,
El recordar que todo pasa.
Reconocer el error y cambiarlo,
Colaborar para amenizarlo,
Ver todo el amor que valgo,
Y saber que lo pesado no se hace cargo.
La tranquilidad de un baño frío,
Tanto casi como en el río,
Un autocuidado con cariño,
Y aprender de uno mismo.
Radiando aceptación,
Abrazo de corazón.
Tengo ganas de verte,
Y son un montón.
Gracias por la ayuda recibida.
Gracias por la comida.
Gracias por un nuevo día.
Gracias por la comprensión.
Gracias.